Reflexión Lección 340 Día 6 de Diciembre. Un Curso de Milagros. Helen Schucman. Solo Por Hoy. Coda.

-soloporhoy.net

Plegaria Solo por Hoy

"Dios Concédeme la Serenidad para Aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valor para cambiar las que sí puedo y Sabiduría para distinguir la diferencia."

Así Sea. Así Sea. Así Sea.


El Milagro reconoce que todo el mundo es tu hermano, así como mi hermano también. Es una comunicación directa con Dios, tal y como lo concibas, indicando que la condición aparente entre Dios y el hombre es una falsa separación. Un milagro es una reparación a través del perdón. El propósito de estas lecciones es entrenar a tu mente para esta transformación. Nada irreal existe, nada real puede ser amenazado; en eso radica la Paz de Dios. Meditaciones Solo por Hoy. Literatura Codependientes Anónimos.


HOY PUEDO LIBERARME DE TODO SUFRIMIENTO

Padre te doy las gracias por el día de hoy y por la libertad que estoy seguro me ha de brindar.


Hoy es un día santo, pues hoy Tu Hijo será redimido.


Su sufrimiento ha terminado.

Pues él oirá Tu Voz exhortándole a que busque la visión de Cristo a través del perdón y se libere para siempre de todo sufrimiento.

Gracias por el día de hoy, Padre mío.

Vine a este mundo sólo para llegar a tener este día, así como la alegría y libertad que encierra para Tu santo Hijo y para el mundo que él fabricó, el cual hoy se libera junto con él. ¡Regocíjate hoy!

¡Regocíjate!

Hoy no hay cabida para nada que no sea alegría y agradecimiento.

Nuestro Padre ha redimido a Su Hijo en este día.

Ni uno solo de nosotros dejará de salvarse hoy.

No habrá nadie que no esté a salvo del miedo ni nadie a quien el Padre no acoja en Su regazo, despierto ahora en el Cielo, en el Corazón del Amor.

¿Qué es un milagro? Un milagro es una corrección.

No crea, ni cambia realmente nada en absoluto.

Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso.

Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción, ni exceder la función del perdón. 5Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo.

No obstante, allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo. En el milagro reside el don de la gracia, pues se da y se recibe como uno.

Y así, nos da un ejemplo de lo que es la ley de la verdad, que el mundo no acata porque no la entiende.

El milagro invierte la percepción que antes estaba al revés, y de esa manera pone fin a las extrañas distorsiones que ésta manifestaba.

Ahora la percepción se ha vuelto receptiva a la verdad.

Ahora puede verse que el perdón está justificado. El perdón es la morada de los milagros.

Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor.

La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir.

Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor.

Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el altar universal al Creador y a la creación, a la luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.

Al principio el milagro se acepta mediante la fe, porque pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ver ni entender.

No obstante, la fe convocará a sus testigos para demostrar que aquello en lo que se basa realmente existe.

Y así, el milagro justificará tu fe en él, y probará que esa fe descansaba sobre un mundo más real que el que antes veías: un mundo que ha sido redimido de lo que tú pensabas que se encontraba allí.

Los milagros son como gotas de lluvia regeneradora que caen del Cielo sobre un mundo árido y polvoriento, al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir.

Ahora tienen agua.

Ahora el mundo está lleno de verdor.

"Y brotan por doquier señales de vida para demostrar que lo que nace jamás puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal."

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