Reflexión Lección 32 Día 1 de Febrero. Un Curso de Milagros. Helen Schucman. Solo Por Hoy. Coda.

-soloporhoy.net


Plegaria Solo por Hoy
"Dios Concédeme la Serenidad para Aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valor para cambiar las que sí puedo y Sabiduría para distinguir la diferencia."

Así Sea. Así Sea. Así Sea.


El Milagro reconoce que todo el mundo es tu hermano, así como mi hermano también. Es una comunicación directa con Dios, tal y como lo concibas, indicando que la condición aparente entre Dios y el hombre es una falsa separación. Un milagro es una reparación a través del perdón. El propósito de estas lecciones es entrenar a tu mente para esta transformación. Nada irreal existe, nada real puede ser amenazado; en eso radica la Paz de Dios. Meditaciones Solo por Hoy. Literatura Codependientes Anónimos.


LECCIÓN 32

He inventado el mundo que veo.

 

Continuamos hoy desarrollando el tema de causa y efecto.

No eres víctima del mundo que ves porque tú mismo lo inventaste.

Puedes renunciar a él con la misma facilidad con la que lo construiste.

Lo verás o no lo verás, tal como desees.

Mientras desees verlo, lo verás cuando ya no lo desees ver, no estará ahí para que lo puedas ver.

La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo.

Sin embargo, puesto que los consideras diferentes, las sesiones de práctica de hoy tendrán una vez más dos fases: una dedicada al mundo que ves fuera de ti, y la otra, al que ves en tu mente.

Trata de introducir en los ejercicios de hoy el pensamiento de que ambos se encuentran en tu propia imaginación.

Una vez más, comenzaremos la sesión de práctica de por la mañana y la de por la noche repitiendo la idea de hoy dos o tres veces mientras miras a tu alrededor al mundo que consideras como externo a ti.

Luego cierra los ojos y mira tu mundo interno.

Procura tratarlos a ambos con la mayor igualdad posible. 

Repite la idea de hoy sin ningún apresuramiento y tan a menudo como desees mientras observas las imágenes que tu imaginación le presenta a tu conciencia.

Se recomiendan de tres a cinco minutos para las dos sesiones de práctica más largas, siendo tres el mínimo requerido.

Si notas que hacer los ejercicios te relaja, los puedes alargar a más de cinco minutos.

Para facilitar esa relajación, escoge un momento en el que no preveas muchas distracciones, y en el que te sientas razonablemente preparado.

Estos ejercicios se deben seguir haciendo asimismo a lo largo del día tan a menudo como sea posible.

Las aplicaciones más cortas consisten en lentas repeticiones de la idea según exploras tu mundo externo o tu mundo interno.

No importa cuál de ellos elijas. La idea de hoy también debe aplicarse inmediatamente a cualquier situación que te pueda perturbar.

Aplícala diciéndote a ti mismo:

He inventado esta situación tal como la veo.

Comentarios