Reflexión Día 29 de Enero. Mujeres Que Aman Demasiado. Robin Norwood. Solo Por Hoy. Coda.

-soloporhoy.net

Plegaria Solo por Hoy
"Dios Concédeme la Serenidad para Aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valor para cambiar las que sí puedo y Sabiduría para distinguir la diferencia."

Así Sea. Así Sea. Así Sea.


Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado.

Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con “el”…estamos amando demasiado.

Cuando disculpamos su mal humor, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires como problemas debidos a una niñez infeliz y tratamos de convertirnos en su psicoterapeuta, estamos amando demasiado.

Cuando leemos un libro de autoayuda y subrayamos todos los pasajes que lo ayudaran a él, estamos amando demasiado.

Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características básicas, pero las soportamos en la idea de que, si tan solo fuéramos lo suficientemente atractivas y cariñosas, el querría cambiar por nosotras, estamos amando demasiado.

Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional, e incluso, quizá, nuestra salud e integridad física, sin duda estamos amando demasiado.

A pesar de todo el dolor y la insatisfacción que acarrea, amar demasiado es una experiencia tan común para muchas mujeres que casi creemos que así deben ser las relaciones de pareja.

La mayoría de nosotras hemos amado demasiado aunque sea una vez, y para muchas de nosotras ha sido un tema recurrente en nuestra vida.

Algunas nos hemos obsesionado tanto con nuestra pareja y nuestra relación que apenas podemos funcionar como personas.


REFLEXIÓN DE HOY

“Gran parte de la locura y desesperación que experimentas proviene directamente del intento de manejar y controlar lo que no puedes: a él y a su vida. Piensa en todos los intentos que has llevado a cabo: los sermones interminables, las súplicas, las amenazas, los sobornos, incluso hasta la violencia. Y también recuerda cómo te sentiste después de cada intento fallido. Tu autoestima tropezó contra un nuevo escollo, y te volviste más ansiosa, más impotente, más dominada por la ira. La única manera de salir de esto es abandonar el intento, porque es casi imposible que él cambie bajo tus presiones. Aunque finalmente consigas oírle decir que tú eres la causa de que abandone ciertas conductas, más adelante descubrirás que también eres la causa de que las reanude."

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